Primero, la conversación.
Permitir que las personas trabajen de forma natural, sin aprender una interfaz rígida.
El trabajo debe avanzar a través de la conversación, no de la administración de software.
La construcción está llena de información, decisiones, entregas y condiciones cambiantes. La mayoría de los sistemas obliga a los constructores a dejar de trabajar para administrar el software.
Obra se diseña alrededor de una interacción más natural: las personas cuentan lo que está pasando y el sistema ayuda a organizar el proyecto a su alrededor.
Permitir que las personas trabajen de forma natural, sin aprender una interfaz rígida.
Mantener conectadas las decisiones, el alcance, el progreso y la responsabilidad a medida que cambia el trabajo.
Hacer que el estado del proyecto sea más fácil de entender para constructores y clientes.